Este sábado 7 de septiembre, la Vicaría San Francisco de Asís, integrada por las parroquias de Ciudad Neily, Golfito, Río Claro, Puerto Jiménez, Palmar Norte y Uvita se reunieron para celebrar los 70 años de la Diócesis de San Isidro, en la comunidad de Piedras Blancas.
La Visita Pastoral realizada por Mons. Juan Miguel Castro Rojas a la Parroquia Medalla Milagrosa en Agua Buena de Coto Brus del 26 de agosto al 01 de setiembre del 2024, constituye una oportunidad preciada de compartir fraterno y vida pastoral para el quinto obispo titular de San Isidro; por tanto, hacemos un recorrido por las principales actividades desarrolladas, las impresiones que éstas dejaron en la visión del prelado, retos pastorales y luces en pro de la evangelización.
Una semana intensa de visitas a centros educativos y pueblos ha marcado la gira pastoral que el Obispo isidreño está realizando en una de las parroquias fronterizas de nuestra Diócesis; como ha sido la tónica estos días, las mañanas se han dedicado más a mostrar acciones de una Iglesia en salida, mientras las tardes ha sido para escuchar más a fieles que ya tienen su debido compromiso eclesial en distintos servicios parroquiales.
Los días 27 y 28 de agosto, han constituido jornadas intensas de visitas a niños, educadores, fieles y oficiales de la fuerza pública que peregrinan y sirven en la línea fronteriza de nuestra Diócesis de San Isidro, específicamente a la altura de la Parroquia de Agua Buena, como bien sabemos.
Este lunes 26 de agosto ha dado inicio la Visita Pastoral de Mons. Juan Miguel Castro Rojas a la Parroquia Medalla Milagrosa en Agua Buena, momento propicio para manifestar ese rostro cercano de Iglesia en Salida que nuestro Obispo desea.
Este 19 de agosto, la Diócesis de San Isidro celebró con gran alegría los 70 años de su creación, dando gracias a Dios por aquella feliz noticia que el Papa Pío XII mediante la bula Neminem Fugit comunicó al mundo entero, en la que desmembrando territorios de la Arquidiócesis de San José y de la Diócesis de Alajuela conformaba la naciente diócesis sureña, bajo el patrocinio de San Isidro Labrador, agricultor como muchos de los pobladores de esta región.








