Este jueves 12 de mayo, en el sétimo día de la novena en honor a San Isidro Labrador, Mons. Juan Miguel Castro Rojas visitó la comunidad de Boruca, de las regiones más antiguas de nuestro país y desde donde existen muchas raíces de la fe para nuestra Zona Sur; acá, el Obispo visitó, compartió y oró por los artesanos indígenas, pidiendo la intercesión de nuestro santo patrono.

La artesanía, es ejercida por un alto porcentaje de la población, destacan entre sus creaciones, los pitos, tambores y caraccoles, instrumentos típicos que utilizan para la fiesta conocida como Los Diablitos, celebrada en el mes de diciembre”; así mismo, nos comentaron en el Taller Bishacra, el procedimiento para hacer las lanzas, para ello utilizan “la madera de Pejibaye, de ahí es que se elaboran las lanzas, tarea difícil en desarrollar porque deben sacar las espinas”.

Visitar esta zona indígena, es motivo también de conocer su cultura; por eso, durante la jornada, contaron a monseñor sobre los tipos de artesanías que se realizan en Boruca, entre las que destacan el tejido en bejuco para confeccionar canastos, el tejido en algodón que es la práctica fuerte realizada por las mujeres, el tallado en madera y el labrado en jícara. También, en el taller de artesanías los lugareños compartieron un pan tradicional llamado sapitos, hechos a base de maíz y coco, además del chocado, bebida espesa a base de banano y leche. Y si de cultura se trata, era necesario el baile, razón por la cual, un grupo de niños realizó el Baile de La Mula, como especial gesto y expresión cultural en este día de fiesta.

Posteriormente, el Obispo visitó las instalaciones del Liceo Académico de Boruca con Orientación Tecnológica, donde los profesores y el personal administrativo le manifestaron su preocupación por los estudiantes, y lo difícil que ha sido el regreso posterior a la pandemia, debido a todos los cuadros que presentan los estudiantes a nivel social y educativo; para ellos, la presencia del prelado fue motivo de gran alegría, pues para el cuerpo de profesores es muy importante poder inculcarles los buenos valores y el amor a Dios.

En el contexto de este sétimo día, el prelado recordó la intención de su visita, “agradecer a Dios y bendecir el trabajo y las familias, bendecir la actividad que esta comunidad está realizando, he venido hasta aquí a bendecir los artesanos, se caracteriza esta comunidad por la artesanía, me llamó la atención que el 90% de esta comunidad vive de la artesanía; por eso, les he bendecido en el lugar de trabajo, les he bendecido sus manos para que continúen, sus manos y talleres para que sigan trabajando, le he pedido a Dios sabiduría para ustedes, y que todo ese producto que sale de aquí pueda ser reconocido con un valor inmenso, son obras lindísimas que he admirado profundamente. ¡Que bellas inspiraciones!, sentenció.




