Este miércoles 4 de mayo, dio inicio la novena en honor a San Isidro Labrador, santo patrono de nuestra Diócesis que lleva su nombre; esta celebración, se realiza en el contexto previo al Año Jubilar que recientemente se ha decretado con ocasión de los 850 años de su muerte y 400 años de su canonización. La primera jornada de esta novena, llevó a Mons. Juan Miguel Castro Rojas a visitar a los productores de caña quienes, en sus fincas y plantas de trabajo, lo recibieron con gozo en la zona de la Parroquia San Miguel Arcángel de General Viejo.

Esta realidad productora de nuestra Diócesis, nos hace ver cómo “una región importante de la población de la Región Brunca participa en este proceso, pues esta actividad se ubica en los cantones de Pérez Zeledón y Buenos Aires; así, los ingresos en venta a nivel general de esta actividad, están cerca de los 11 mil millones de colones, monto que se genera en la región por medio de la industria de caña y que se reparte entre todos los actores”, precisó Navarro Acuña.

Como bien sabemos, esta labor agrícola implica el sacrificado trabajo de la corta, que según comentó el Sr. Navarro, “de las 600 personas que se contratan, un 50% son traídos de Nicaragua, pues los ticos no tenemos esa capacidad de mano de obra, y se depende de la mano de obra extrajera”.
Ni la lluvia, ni las descargas eléctricas propias de estas tardes de mayo, detuvieron el paso de la caravana, que guiados por un “chapulín” que transportaba la imagen de San Isidro Labrador, llevó al Obispo Diocesano hasta las diferentes fincas, para encontrarse con aquellos valientes campesinos que recibían ansiosos la bendición y compartían con singular gratitud y asombro la visita, entre los cantos que emitía la móvil de Radio Sinaí 103.9 FM.

Don Geiner Valverde, trabajador de la Finca La Presa, con más de 13 años de experiencia y quien desde las 5:30 am enrolla sus mangas para formar un mejor futuro cada día, velando por otros productos de la zona como el cacao y el café, o el cuido de la parte forestal con las más de 40 variedades de árboles destinados para la protección de bosques y cuencas de ríos, comentó que la visita del Obispo “es algo muy precioso, nunca había recibido a un monseñor, es algo muy grande que venga a bendecir nuestras plantas y el trabajo diario”, precisó.

Por su parte, el Padre Israel Gutiérrez Rojas, párroco de la localidad catalogó “de satisfactoria la actividad, ciertamente una jornada larga, pero se cumplió el objetivo de conocer y acompañar la parte trabajadora, especialmente los trabajadores y productores de la caña de azúcar”.



