El último día de la novena en honor a San Isidro Labrador inició con el desayuno ofrecido en la casa cural de la Parroquia de Uvita, para luego desplazarnos hasta la entrada principal del Parque Nacional Marino Ballena, donde Aider Santamaría, personero del Minae-Sinac dio la bienvenida señor Obispo, indicándole que éste es uno de los primeros parques del país, cuya importancia radica en ser fuente de generación de empleo y defensor de los recursos naturales en la zona que comprende 18 km de costa y sus varios ingresos.

Posteriormente, se visitó el emprendimiento familiar Ballena Jorovada Tours, donde el obispo fue recibido por sus dueños, a quienes bendijo junto a las instalaciones y botes que utilizan para desarrollar sus labores diarias; ahí, dialogaron en un ameno clima sobre pesca, costos e inversión en que incurren para ejercer esta labor. Detalle interesante que comentaron, fue precisamente el hecho de que las ballenas se trasladan más de 9 mil kilómetros por amor a la vida, pues lo hacen buscando aguas en condiciones ideales de temperatura para poder dar a luz a sus crías, que luego de un tiempo prudente de fortalecimiento y crecimiento, emprenden nuevamente su regreso hasta las costas chilenas.

En La Fogata, el Obispo fue recibido por sus dueños, una pareja de emprendedores que desde hace un cuarto de siglo ofrece sus servicios de alimentación y hospedaje en la zona, y con su particular sabor a la leña, ofrece productos horneados como pollo, costilla y pizza; según nos dijeron, en su filosofía, está ser un lugar que ofrezca trabajo a mujeres jefas de hogar o jóvenes estudiantes que atienden las 12 habitaciones y el restaurante cuya capacidad máxima es de 70 personas. Ahí, el obispo recibió de parte de lugareños algunos presentes, entre los que destacan: aceite de coco, una taza de bambú y una concha que le entregó quizá una de las más pequeñas vecinas de la comunidad.

Tras viajar a la zona montañosa y alta de la región, en la comunidad de San Josecito se visitó el emprendimiento Santa Lucía Waterfalls, lugar donde recibieron al Obispo con dibujos realizados por los niños de la familia y jabones producidos en esa finca; este emprendimiento, considerado por sus dueños como bendición de Dios para su familia, ofrece 3 cataratas donde destaca una que alcanza los 110 metros de caída, además de senderismo, masajes, avistamiento de aves y tours nocturnos.

la Eucaristía se celebró en el salón del centro parroquial; ahí, refiriéndose a San Isidro, Mons. Juan Miguel, dijo: «hombre humilde de familia, hombre pobre que supo compartir lo poco que tenía con otros, él nos enseña la solidaridad que es tan importante en la vida nuestra, ésta debe ser una característica fundamental en la vida».




