Este sábado 4 de junio, al ser la 10:00 am la Iglesia Diocesana de San Isidro se llenó de inmensa alegría, ante la ordenación diaconal de los acólitos Marcelino Castillo Sancho y Santiago Durán Castro, quienes tras su proceso formativo recibieron por medio de la imposición de las manos de Mons. Juan Miguel Castro Rojas, el tercer grado del ministerio del Orden.

Y agregó: “la vocación es fruto que de una u otra forma de estos papás […], junto a ellos, les digo a ustedes, gracias papá, gracias mamá, gracias familiares por ser bendición para la vida de estos jóvenes, e insto a todas las familias, además de orar por las vocaciones de sus hijos, a invitar a esta posible opción de vida qué es el don y misterio más maravilloso que Dios puede otorgar a un ser humano”.

“Dios se ha dejado encontrar por ustedes, para seguirlo Él les otorga la gracia y la fuerza para cumplir con su misión que, como el Hijo del hombre, no ha venido a ser servido sino a servir y dar la vida por todos; la misión no es sencilla, pero contamos con el testimonio de tantos que nos han precedido, y han logrado llevar a cabo su vocación alcanzando lo que todos estamos invitados a vivir: la santidad”, recordó el prelado Castro.

El Diác. Santiago Durán Castro, nació el 13 de junio de 1991 también en San Isidro de Pérez Zeledón, es hijo de Juan de Dios Durán Fallas y Silvinia Castro Rojas, fue bautizado en Las Mesas de Pejibaye; realizó sus estudios primarios en la Escuela de Excelencia La Piñera en Buenos Aires de Puntarenas y la secundaria en el Colegio Técnico Profesional de Buenos Aires. Ingresó al Seminario Nacional en el año 2014.




