En el cuarto día de la novena en honor a San Isidro Labrador, Mons. Juan Miguel Castro Rojas reflexionó entorno a la virtud del trabajo y visitó comunidades y productores de la Parroquia de Río Claro, al celebrar la fiesta patronal en la filial de Linda Vista.

En ese mismo encuentro, representantes de la Asociación de Mujeres de Agroindustrial, contaron al Obispo Castro sobre su proyecto, por medio del cual comercializan natilla, yougurt, quesos y otros productos, mediante la marca Productos Lácteos Agroindustrial, que venden en hogares de ancianos y cadenas de supermercados de la región.

Tras ese momento, el Obispo visitó familias vecinas de la comunidad de Linda Vista, con quienes compartió sus experiencias, esfuerzos y luchas, e imploró la bendición de Dios sobre ellos; así, al llegar al templo de esta comunidad, monseñor pudo observar desde este privilegiado lugar la Península de Osa, oportunidad para inmortalizar una fotografía.

«Podemos imaginarlo caminando entre los surcos, hablando con Dios, ofreciendo el sudor de su frente como sacrificio vivo. Y aunque a veces otros lo criticaban por dedicar tiempo a la oración, el Señor premiaba su fidelidad. La tradición cuenta que, mientras él oraba, los ángeles continuaban su trabajo. Más allá de lo milagroso, este relato nos recuerda que cuando damos a Dios el primer lugar, Él se encarga de nuestras necesidades», y dijo el prelado.




