La Vicaría San Pablo VI celebró este sábado 5 de octubre el Jubileo Diocesano con ocasión de sus 70 años de vida; así, familias y fieles provenientes de las parroquias de Sabalito, Agua Buena, Fila Guinea y San Vito, se encontraron en una soleada mañana con el fin se compartir la fe y agradecer por las gracias recibidas.

Seguidamente, el P. Alejandro Gamboa Conejo, presidió como Vicario Foráneo de la Vicaría Pablo VI la santa Eucaristía en el templo parroquial de San Vito, parroquia madre de la que a lo largo de las décadas han surgido las otras tres jurisdicciones actuales.

Sólo esta visión, precisó el fraile, nos permite «sin ofuscarnos, que todo sea para gloria de Dios […] Pues, estoy para servir, y esto es obra del Señor»; por tanto, el sacerdote prosiguió: «les felicito porque cada uno de ustedes en medio de toda esta parte humana como Job, dan una respuesta al Evangelio al Señor; por eso, cultiven en ustedes todos esos valores importantes que la vida cristiana les ha transmitido, de aquel catequista que tal vez fue hasta tu papá o tu mamá, alguien que te instruyó, tus padres, tus abuelos o una persona que tomó un tiempito para instruirlo en la catequesis, hubo alguien que inspirado dio un paso adelante y quiso ser delegado la Palabra, una palabra que encontró un corazón dispuesto».
Finalmente, el Padre Vega, tubo un pensamiento para con aquellos misioneros que dejaron huella en nuesto corazón: «es importante valorar sacerdotes que llegaron a esta región del Sur y algunos que se extendieron a servir hasta la zona de Potrero Grande, tremendo sacrificio; hoy, es un día para sentirnos contentos, alegres con el Señor, y que al terminar esta celebración como Iglesia peregrina, salgamos muy animados a nuestras casas, a nuestras comunidades, a los lugares de trabajo, para decir: Soy Testigo del Gran Amor de Dios que en medio de mis miserias, y que en medio del momento difícil, Dios me fortalece Dios me regala la gracia necesaria».




