Este sábado 30 de agosto, religiosos de todo el país han celebrado el Día Nacional de Vida Consagrada, encuentro que para esta ocasión estuvo marcado de un particular tinte misionero, al contagiar de alegría el caminar por las calles de Lomas de Cocorí, llevando Evangelio y esperanza.

El grupo de misioneros, estaba conformado por dos obispos, sacerdotes, religiosas y frailes que acompañados por laicos de la comunidad entronizaron imágenes del Buen Pastor en cada familia que visitaron, momento que sirvió para orar y entablar un breve compartir fraterno, haciendo vida el llamado del Papa a ser Iglesia en salida.

La homilía estuvo a cargo de Mons. Bartolomé Buigues Oller Obispo de Alajuela y encargado para la Vida Consagrada por la CECOR, quien en su mensaje recordó que el Señor ha sido generoso, razón por la cual no se puede descuidar la vida en cosas secundarias sino que es preciso entrar en la dinámica del amor, conscientes que es Dios quien sostiene la consagración; pues, “la Iglesia no es una empresa ni una ONG, sino un conjunto de personas convocadas por el Señor, donde somos conscientes que Él nos ama”.

“Otro talento, es la vida fraterna en comunidad, el talento de la comunión. En la sociedad hay pocos grupos que se perpetúen, nosotros vivimos la vida común ciertamente con dificultades, pero el don de la vida fraterna no está en lo exterior sino en Cristo; así, la alegría de sentirnos hermanos, como un regalo que Dios nos ha dado, ha de emplearnos en la construcción de la comunidad”, motivó Mons. Bartolomé.

Concluida la Eucaristía, los religiosos regresaron a la Casa Sinaí para compartir los alimentos y disfrutar de una serie de actos culturales a cargo de la comunidad estudiantil del Colegio de La Asunción, institución educativa dirigida por las Hermanas Oblatas que sirven en San Isidro de El General.



