Este jueves 11 de abril, Mons. Juan Miguel Castro Rojas continúo con la visita pastoral a la Parroquia San Pablo Apóstol en León Cortés, visitando las comunidades de San Francisco y Santa Juana, además del centro parroquial, todo en un clima eucarístico propio del día jueves, pero de manera especial por encontrarse en la parroquia costarricense que ostenta ser la primera en tener experiencia de adoración eucarística perpetua.

“En el 2007 fui enviado a San Pablo y, por la inquietud que traía de hacer algo, tuve la gracia de Dios de contactar a Gilberto Rodríguez, misionero nicaragüense encargado en Centroamérica de animar esta adoración perpetua; así, él nos ayudó dando catequesis domingo a domingo durante el año 2008 y preparando la adoración para el 2009”, precisó el ahora sacerdote ermitaño Calderón. Fue así, como en el contexto del 2008-2009, al celebrar la Iglesia el Año Paulino, la Parroquia de San Pablo vivió muchas actividades espirituales y como clausura instauró la adoración perpetua.







