Este martes 26 de julio, en la memoria obligatoria de San Joaquín y Santa Ana, la Diócesis de San Isidro visitó la casa de la Negrita en Cartago, como parte de las actividades en el IV Día de la Novena en su honor.

Durante la homilía, con ocasión de celebrarse el día de los abuelos de Jesús y recientemente la Jornada por los Abuelos, Mons. Castro dijo: estamos hoy a los pies de la Negrita, como cariñosamente le llamamos los costarricenses, para invocarla como maestra que supo escuchar asertivamente la voz de Dios, especialmente en sus mayores. Pues, si de alguien aprendió la Virgen María el estar atenta a la voz y la voluntad del Señor, fue a través de sus padres».

Y con vehemencia, el obispo sureño puntualizó: «desdichadamente, los abuelos no son respetados en su derecho a una ancianidad digna, a ellos se les considera un ‘sobrante descartable’, y se los somete a una especie de eutanasia en cuotas. Les invito a implorar a San Joaquín y Santa Ana y, sobre todo, a su maravillosa Hija, María, Madre del Salvador, para que cada uno de nosotros poseamos amor para los abuelos, a fin de que nuestra sociedad los acoja y los trate con cariño, respeto y amor».

«Que hoy cada uno de nosotros también venzamos los temores que el mundo nos presenta y abiertos a la Palabra de Dios como María Santísima con pleno abandono y confianza en el Señor, tomada de la mano de sus padres, los abuelos de Jesús, colaboremos para que la sociedad costarricense, sepa tratar con dignidad, respeto y amor a todos los adultos mayores, haciendo de nuestra patria, un lugar que se distinga porque amamos y respetamos la vida de todos y contribuimos a la dignidad de la misma», indicó el Obispo de San Isidro.




