Este domingo 5 de mayo ha dado inicio la novena en honor a San Isidro Labrador para este año 2024, año del 70 Aniversario Diocesano. La jornada de este primer día inició en Playa Blanca, territorio perteneciente a la Parroquia Santo Domingo de Guzmán en Puerto Jiménez, con la celebración eucarística y la bendición a emprendedores locales.

En este primer día de novena el tema desarrollado fue una Iglesia en salida, razón por la cual durante la homilía el Obispo dijo: «en mi primera carta pastoral propondré una manera de ser Iglesia particular, quiero una Iglesia en salida.

Esta visita a la Parroquia de Puerto Jiménez se hizo en el contexto de iluminar y acompañar la realidad del turismo y la vida del mar, por ello, también en su homilía el prelado dijo: «hemos visto cómo a través de los años nuestras comunidades costeras han sufrido situaciones muy lamentables en cuanto a su desarrollo y progreso, tanto en lo moral como en lo educativo, económico y social, entre otros ámbitos. En diversas ocasiones, los gobernantes de turno han prometido obras en infraestructura como caminos vecinales, centros de salud, fuentes de empleo para que las familias costeras tengan una mejor calidad de vida. También promesas para una explotación sostenible de los recursos marítimos y una actividad turística amigable con el ambiente. Sí visualizamos desarrollo, sin embargo, no es lo suficiente para que la zona sur de nuestro país tenga las mismas oportunidades que tienen otras regiones», sentenció.

Finalizada la Eucaristía, Mons. Castro se dirigió a bendecir variados chinamos puestos a lo largo de la playa, perteneciente a emprendedores locales quienes realizan durante el año diferentes actividades para promover el desarrollo local.

Para finalizar, el Obispo se trasladó hasta la finca de don Antonio Valverde Bermúdez, emprendedor de La Palma, quien comentó haber llegado a esas tierras en 1983 procedentes de la zona de Puriscal, tiene lo que invirtió para la siembra diferentes productos que comercializó entre muchas esfuerzos y desilusiones, pero con el paso del tiempo entró en el mundo del turismo, gracias al interés que despertó un nieto suyo, creando lo que hoy es conocido como La Perica.





