El tercer día de la novena en honor a San Isidro Labrador se desarrolló este sábado 6 de mayo en la ventosa zona alta de la Parroquia de Sabalito, dando inicio con un generoso desayuno en la comunidad de la Lucha, donde el Obispo sureño fue recibido en un acogedor rancho familiar donde degustó de buenas tortillas, pinto, huevo y aguacate producido en la finca.
Con la celebración eucarística vivida en el redondel de La Lucha, los fieles de toda la parroquia tuvieron la oportunidad de celebrar junto al pastor diocesano el misterio de la fe, y r vivir su mensaje, que estuvo dirigido a las familias: «participar de la Eucaristía y de la oración nunca es perder el tiempo, sino ganar el tiempo, aprovechar el tiempo y fortalecer nuestra vida», precisó el Obispo.
«Pido a Dios para que sean familias rectas y honestas, que rechacen lo que no viene de Dios, que les proteja de todo mal y peligro, que sean familias donde se respire el amor, la paz, la esperanza y la misericordia, familias humildes y solidaria, familias donde Dios esté presente», precisó el prelado.

Posterior al almuerzo, la agenda pactada nos llevó hasta una de las fincas cafetaleras ubicada en la comunidad de El Progreso, quien comentó cómo ha incursionado, tras superar crisis en el pasado, en el mundo de la siembra, germinación, almácigo y plantación de café propios, para así garantizar junto a una serie de buenas prácticas en el mantenimiento de los cafetales, la calidad del producto final que también procesa en su propio microbeneficio, apostando por lograr mercados de producción artesanal.






