Este domingo, el Profeta Habacuc nos decía: ¿Hasta cuándo, Señor, pediré auxilio sin que me oigas…? (Hab 1, 2); estas palabras, me llenan de esperanza, en medio de un escenario turbio en que nos debatimos quienes, en el mundo de los medios de comunicación, sentimos el pesado ambiente de una injusticia tras otra, perpetuada por quienes ostentan poder y lo disfrazan con verdades a medias, y la confianza absoluta puesta en Dios al saber que se ha servido al pueblo y al país con convicción, valores, dedicación y esperanza.



