Ésta no es una frase hecha. Es el eco de semanas enteras sin descanso, de madrugadas frías afinando detalles, noches …
Con motivo de la celebración de la Presentación del Señor, conocida como la fiesta de la Candelaria, los integrantes de …
Este domingo, el Profeta Habacuc nos decía: ¿Hasta cuándo, Señor, pediré auxilio sin que me oigas…? (Hab 1, 2); estas palabras, me llenan de esperanza, en medio de un escenario turbio en que nos debatimos quienes, en el mundo de los medios de comunicación, sentimos el pesado ambiente de una injusticia tras otra, perpetuada por quienes ostentan poder y lo disfrazan con verdades a medias, y la confianza absoluta puesta en Dios al saber que se ha servido al pueblo y al país con convicción, valores, dedicación y esperanza.
Este miércoles se ha realizado la última jornada de la XVI Asamblea Diocesana, donde más de 125 personas han reflexionado durante tres días en el camino que como Iglesia debemos transitar para hacer vida el mandato evangélico misionero respondiendo a nuestra realidad con criterios actualizados desde la teología pastoral.
El segundo día de la Asamblea Diocesana ha estado marcado por la fuerte reflexión entorno al ser de la Iglesia y, por ende, a la misión, como participación activa de cada uno de sus miembros en medio de la sociedad, escenario propicio para la ejecución de la vocación en el marco de la comunión, participación y corresponsabilidad como camino sinodal.







